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domingo, 26 de agosto de 2012

Jaula II

*Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing* La campana...  ya es la una y media... que hambre que tengo, si me ponen una vaca delante me la como... Pero delante de mi no hay una vaca. Es Rayan. Me hacerco a él intentando olvidar una imagen de él en forma de vaca que ha creado mi travieso subconciente.
-Hola ojazos -me dice refiriéndose a mis ojos verdes.
-Hola -le digo muy flojito un poco tímida-. ¿Qué tal con el director?
-Me ha espulsado durante unos días -me dice poniéndose las manos en los bolsillo y mirando el suelo.
-Lo siento...
-Tu no tienes por qué disculparte -me dice enfadado-. Es Tayler quien deveria hacerlo.
Me quedo pensando un momento, ¿Tayler? ¿El chico pelirojo que me ha retirado la silla? Ya que si dice que se debe disculpar, supongo que sera él...
-Tayler es el chico que te ha hecho caer -me dice Rayan como si supiera lo confundida que estoy.
-Ah...
-¿Te acompaño a casa? -me dice Rayan con una de sus bonitas sonrisas.
-No hace falta, no quiero molestarte.
-No es ninguna molestia. ¿Qué me dices?
-Si insistes taaanto -le contesto quitandole importancia, aunque me muero de ganas.

Hoy ha sido un día nublado y con viento, ya pesar de las insistencias de mi madre para que cogiera la chaqueta, yo como de costumbre, no le he hecho caso y ahora tengo un frío horrible.
-Tienes frío.
-No -le miento.
-No era una pregunta -me dice mientras se quita la chaqueta para ponérmela por encima de mis hombros.
-Gracias -le digo mientras me la pongo bien un poco avergonzada, nadie antes había sido tan amable conmigo...
-¡Te queda un poco grande! -me dice riendose echando la cabeza para atrás.
Y mientras lo hace le observo, y veo unos arrañazos en la parte izquierda del cuello, justo debajo de la oreja.
-¿Qué tienes en el cuello? Parece un arrañazo...
-No es nada... -me contesta serio fregándose la parte del cuello donde hay el arrañazo.
-Ya hemos llegado -le digo acercándome a mi puerta-. Gracias por acompañarme hasta aquí, no tenías por qué.
-No a sido nada, además me pilla de camino. Si quieres a partir de ahora te acompañaré siempre. Si quieres...
-Si, me gustaría mucho -y me inclino un poco hacia para darle un beso en la mejilla izquierda. Él se queda muy rijido y cuando me aparto, le miro y parece un poco sorprendido y rojo, y con decir que está rojo me refiero a como un tomate.
-Aaaah... adiós -se despide de mi con un lijero movimiento de cabeza.
-Adiós -le digo sonriendo como una tonta.
Él marcha y yo busco las llaves dentro de mi mochila y antes de meter las llaves en el cerrojo viene una rafaga de viento que me hace estremecer de frío. Y entonces me doy cuenta de que aún llevo su chaqueta puesta. Guardo rápidamente mis llaves dentro de mi mochila y miro hacia la dirección por la que se ha machado, pero ya no lo veo, debe de haver girado en la primera esquina. Así que me dispongo a correr hacia donde supuestamente ha ido para debolverle la chaqueta.




3 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Me gusta mucho tu historia (y la foto de la vaca), estaré pendiente para leer más ^^

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    1. hola, gracias. Y también gracias por seguirme!!!^^

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  2. Hola!!! estoy esperando la tercera parte!!!^^

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